Un local que aparentaba funcionar como peluquería, en el sur de Guayaquil, fue clausurado por las autoridades tras descubrirse que en el sitio se realizaban procedimientos estéticos clandestinos y en condiciones insalubres.
El operativo fue ejecutado por la Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (Arcsa), la Agencia de Aseguramiento de la Calidad de los Servicios de Salud y Medicina Prepagada (ACESS) y la Policía Nacional, luego de una denuncia ciudadana que alertó sobre presuntas irregularidades en el establecimiento.
Según el informe oficial, los propietarios intentaron impedir el ingreso de los inspectores, por lo que fue necesaria la intervención policial para acceder a una sala cerrada. En el interior, las autoridades encontraron a una paciente sometiéndose a un procedimiento estético en condiciones inadecuadas y con sangrado activo, por lo que tuvo que ser trasladada de emergencia a una casa de salud.
Durante la inspección, Arcsa decomisó 83 productos irregulares, entre medicamentos y dispositivos médicos, incluyendo analgésicos, suturas estéticas, catéteres, vías intravenosas y equipos de microneedling (Dermapen). También hallaron productos caducados, sin registro sanitario y otros marcados con la leyenda “prohibida su venta”.
En el establecimiento también se promocionaban tratamientos como aplicación de bótox, relleno de labios y mini lipo de papada, pese a que el sitio no contaba con permisos de funcionamiento, documentación legal ni personal capacitado.
Ante todas las irregularidades detectadas, las autoridades procedieron con la clausura inmediata del local y exhortaron a la ciudadanía a verificar que los centros estéticos y médicos cuenten con permisos vigentes y profesionales certificados.