El toque de queda decretado por el Gobierno comenzó la noche del domingo 3 de mayo con amplios operativos de control ejecutados por la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas en varias provincias del país. La medida, aplicada en territorios como Guayas, Manabí, Pichincha, Esmeraldas y El Oro, dejó al menos 150 personas detenidas en su primera jornada, según reportes preliminares.
En Quito, el despliegue fue liderado por la Comandancia de la Zona 9, con al menos 20 personas aprehendidas durante las primeras horas. Mientras tanto, en Guayaquil, los operativos se concentraron en sectores conflictivos como Nueva Prosperina, donde se realizaron allanamientos y controles vehiculares.
Otras provincias también registraron detenciones: en Manabí se reportaron 24 aprehendidos; en Los Ríos, 54; y en Esmeraldas, siete personas fueron detenidas por incumplir la restricción. En El Oro, cinco ciudadanos fueron arrestados en Machala, en medio de un contexto de alta violencia.
La medida busca frenar el accionar de grupos de delincuencia organizada, que según informes de inteligencia operan principalmente durante la madrugada. El Gobierno sostiene que la restricción de movilidad permite facilitar los operativos de seguridad y reducir el riesgo para la población civil.
Hasta el momento, las autoridades no han presentado un balance consolidado de los resultados a nivel nacional.

