Policías acusados de robar y matar a un hombre que hace poco volvió de EE.UU.

endrían condena de 34 años de cárcel La Fiscalía encontró manchas de sangre en sus uniformes y las pertenencias de la víctima en sus casas en Cuenca Un juez emitió la orden de prisión preventiva para dos policías en servicio activo, Mario David N. y Cristian Paúl A., a quienes la Fiscalía de Azuay acusa por su participación en el robo y asesinato de un hombre de 52 años en Cuenca. Según el fiscal provincial, Leonardo Amoroso, las pruebas apuntan a una participación de los uniformados en este crimen que ocurrió el jueves pasado, dentro de la vivienda de la víctima, que fue identificada como Vinicio Bautista, quien había retornado hace poco de Estados Unidos. La víctima fue encontrada sin vida, con huellas de 54 puñaladas, alrededor de las 10:30 del 25 de agosto, en el segundo piso del inmueble donde habitaba, en las calles Manuel Vega y Presidente Córdova: estaba cubierto con una cobija y tenía sus manos amarradas a la espalda. De acuerdo con información que consta en el proceso, en la escena del crimen se encontró un cuchillo y se levantaron como indicios muestras de manchas de sangre en el piso y las paredes. Videos de cámaras de seguridad permitieron identificar algunas irregularidades. Se observó que horas antes, a las 05:13, llegó hasta el domicilio un patrullero con tres policías: Mario David N. y Cristian Paúl A., quienes se encontraban en el puesto del copiloto y en la parte de atrás del vehículo, se bajaron y ordenaron al conductor que se quedara dentro del mismo, por lo que él no ingresó a la escena del delito. Luego de revisar los exteriores del inmueble, los dos policías ingresaron por las puertas del parqueadero, que se encontraban abiertas. Minutos después salieron con unas fundas, las cuales colocaron en la cajuela del patrullero y se retiraron del lugar. Con estos indicios, la Fiscalía solicitó información al ECU 911 y se conoció que los agentes de la Unidad de Policía Comunitaria San Blas fueron enviados para revisar si existía alguna novedad en la vivienda, debido a que en las cámaras de seguridad se observó que las puertas permanecían abiertas. Tras haber localizado a los policías, se allanaron los inmuebles donde residían y se incautaron varias pertenencias de la víctima: zapatos, un DVR, una computadora, una cadena de oro y su billetera con documentos personales. Además, botas, uniformes de propiedad de los ahora procesados, los cuales estaban manchados de sangre. La Fiscalía también allanó la vivienda del conductor del patrullero; sin embargo, no se encontró ningún indicio relacionado con el delito. Según el Código Integral Penal, la pena cuando se trata de un robo con muerte alcanza los 34 años de prisión. La prisión preventiva permitirá garantizar la presencia de los uniformados en el proceso. De acuerdo con el fiscal, se consideró que existía riesgo de fuga y que el hecho de que los presuntos asesinos fueran parte de la Policía podría haber entorpecido la investigación. Ver menos